Soy una persona disciplinada, responsable y comprometida con el proceso de cada consultante. Me caracterizo por ofrecer una presencia empática, cálida y respetuosa, que favorece la creación de un espacio seguro para que las personas puedan explorar su mundo interno y avanzar en sus procesos de transformación personal.
Mi camino en la psicoterapia ha estado profundamente influenciado por mi propia experiencia de vida. He vivido duelos significativos y cambios profundos de rumbo, incluyendo una transición personal y profesional que me llevó de la ingeniería civil hacia la psicología y la terapia. Por eso, acompaño con especial sensibilidad a quienes atraviesan momentos de crisis, búsqueda de sentido, decisiones difíciles o reconstrucción personal.
Como terapeuta, integro enfoques humanistas, gestálticos, psicocorporales y transpersonales, con una mirada que honra la totalidad del ser: cuerpo, emoción, mente y espíritu. Acompaño procesos tanto individuales como grupales, desde una perspectiva vivencial, creativa y centrada en el presente. Me interesa que las personas logren reconectarse con su autenticidad, desarrollen conciencia de sí mismas y descubran nuevas formas de habitar su vida con mayor libertad.
En lo personal, me encanta viajar y conocer otras culturas, experiencias que han ampliado mi perspectiva humana y espiritual. Disfruto profundamente de la naturaleza, el teatro y la lectura, y algunos de mis autores favoritos son Fiódor Dostoievski, Gabriel García Márquez y Amélie Nothomb, por su capacidad de explorar la complejidad del alma humana. También practico yoga, y me gusta mantenerme activo: montar bicicleta, jugar tenis, caminar en la montaña y escuchar todo tipo de música son formas que nutren mi equilibrio y bienestar.
Mi enfoque no solo se basa en técnicas, sino en una manera de estar con el otro desde la autenticidad, la escucha profunda y la confianza en el potencial de cada ser humano para transformarse.