Como persona y profesional me caracterizo por ser empática, responsable y comprometida con el bienestar psicológico de quienes consultan. Considero fundamental construir un espacio terapéutico seguro, respetuoso y libre de juicios, donde el paciente se sienta escuchado, comprendido y acompañado de manera ética y profesional. Mi estilo de trabajo se basa en la cercanía humana, la claridad en la comunicación y el respeto por los tiempos y procesos individuales.
Como especialista, cuento con formación en psicología clínica, neuropsicología y desarrollo integral de la infancia y la adolescencia, lo que me permite comprender al paciente de manera integral, considerando aspectos emocionales, cognitivos, conductuales y contextuales. Trabajo desde un enfoque basado en la evidencia científica, integrando principalmente estrategias cognitivo-conductuales, psicoeducación y técnicas adaptadas a las necesidades específicas de cada persona, familia o pareja.
Mi enfoque terapéutico es activo, colaborativo y orientado a objetivos, promoviendo el autoconocimiento, el fortalecimiento de habilidades emocionales y relacionales, y el desarrollo de estrategias prácticas para afrontar las dificultades. Creo firmemente en la importancia de la actualización constante, el rigor técnico y la ética profesional como pilares de una atención psicológica de calidad.