Me considero una persona ortodoxa en cuanto a la psicoterapia, no me gusta desestimar y reducir los problemas que acompañan al paciente, en mi práctica clínica no busco reducir todo a una respuesta, si no que busco construir un vínculo con el paciente para desarrollar un camino a algo diferente, a la desinstalación y entendimiento del síntoma que termina por evitar el desarrollo de la vida subjetiva y emocional del paciente, no me gusta el análisis centralista y reduccionista que solo atribuye el origen del problema al trauma infantil, considero que todo va más allá de los conflictos paternales y de los roles de género sin desestimar su función dentro del malestar ya que dentro de todo considero al ser humano como parte de un sistema en el cual despliega por sí mismo su empíria y su manera de ser.