Es fundamental diferenciar entre el "costo" y el "valor" de la terapia. Esta distinción puede ayudarte a tomar una decisión informada y consciente sobre invertir en tu salud mental.
Cuando consideramos buscar ayuda psicológica, uno de los primeros factores que pueden influir en nuestra decisión es el costo. Los precios de las sesiones pueden variar, desde $30 a $150 dólares por hora, dependiendo de la ubicación, la experiencia del terapeuta y la modalidad de terapia. Estos costos pueden parecer elevados, pero es importante comprender el valor que representan. Sin embargo, es fundamental diferenciar entre el "costo" y el "valor" de la terapia. Esta distinción puede ayudarte a tomar una decisión informada y consciente sobre invertir en tu salud mental.
El costo: una perspectiva monetaria
El costo de la terapia se refiere al precio que pagas por cada sesión. Dependiendo del país, el profesional y el tipo de terapia, los honorarios pueden variar considerablemente. Factores como la especialización del terapeuta, la duración de las sesiones, la experiencia profesional, y la modalidad de atención (presencial o virtual) también influyen en los costos. Muchas personas se detienen en este número, comparándolo con otros gastos mensuales, como entretenimiento o bienes materiales.
Sin embargo, reducir la terapia a una cifra económica puede llevar a una visión limitada del impacto que realmente puede tener en tu vida. Comprender el valor de la terapia te permite apreciar cómo esta inversión mejora no solo tu bienestar emocional, sino también tus relaciones, productividad y calidad de vida en general.
Además, es importante considerar ¿qué cubre el costo de una consulta?
Inversión en formación: El costo de un pregrado o licenciatura en psicología asciende en la actualidad a un promedio de $40.000 dólares, sin embargo, esta formación básica no es suficiente para hacer atención clínica, por lo que el profesional deberá formarse mínimamente en otras áreas de su interés, promediando los cuatro o cinco mil dólares por cada formación extra (especialidades) y $12.000 dólares en caso de una maestría. No importa si tu profesional en salud mental lleva poco tiempo en la práctica, su consulta debe, de alguna forma, retornar la inversión realizada en su proceso formativo, a mayor tiempo de práctica, mayor inversión en formación, entonces un profesional que lleve 15 o 20 años trabajando con salud mental es poco probable que solo tenga una licenciatura. Te recomiendo que cuando estés en tu cita pregúntale por su formación y especialidades para comprender un poco que tanto se ha preparado para ayudarte.
Espacio terapéutico: En la actualidad la mayoría de los psicólogos atienden tanto de forma presencial como virtual, y ambas modalidades exigen costos extras como el alquiler de un espacio, el mobiliario, las historias clínicas y en caso de contar con un asistente los valores adicionales de contratar una persona, en caso de ser netamente virtual, los costos del servicio de internet y la seguridad de la consulta virtual para evitar el robo de información, nadie quiere que su historia clínica esté rodando en los confines de la internet. Además, la mayoría de los profesionales de la salud cuentan con un seguro de “mala praxis” que también se asume en el costo de la consulta.
Publicidad: Si bien, en muchos casos, los pacientes llegan donde un terapeuta por que algún conocido o amigo los recomendó, la gran mayoría lo hacen por medio de los motores de búsqueda en internet o los directorios de profesionales, y si bien, hay opciones gratuitas para los profesionales, cuando quieren aparecer entre los primeros deberán pagar algunos extras que no suelen bajar de $40 o 50 dólares por mes. El psicólogo promedio se encuentra inscrito en mínimo tres de estas redes.
Asuntos de ley: El pago de impuestos y parafiscales no es una excepción para el profesional en Salud Mental, así que como cualquier ciudadano responsable su práctica laboral también deberá retribuir a la economía del país donde reside.
Validación de instituciones gremiales: Existen gran cantidad de instituciones gremiales para la salud mental, entre ellos los colegios de psicólogos de cada país o ciudad, pertenecer a estas agremiaciones se convierte en un respaldo para el profesional, ya que expertos nacionales e internacionales validan la capacidad de este profesional para ejercer el rol de psicólogo o psicoterapeuta, también puedes preguntarle a que agremiaciones pertenece para tener una mayor confianza en él. Pertenecer a este tipo de agremiaciones tiene un costo que puede variar desde los $50 dólares vitalicios hasta pagos de $200 dólares anuales.
Todo esto y algunas cosas más es lo que asumes con el costo de una cita con tu psicólogo, sin embargo, costos similares podrás discriminar cuando analizas de una forma más profunda cualquier otro servicio que adquieres
El valor: un impacto transformador
El valor de la terapia no se mide en dinero, sino en los beneficios que aporta a tu bienestar emocional, mental y, en muchos casos, físico. Aquí te presentamos algunos aspectos clave que definen el verdadero valor de la terapia:
1. Herramientas para el autoconocimiento y crecimiento personal
La terapia te ayuda a comprender tus pensamientos, emociones y comportamientos. Este autoconocimiento te permite tomar decisiones más conscientes y saludables en tu vida diaria.
2. Manejo efectivo del estrés y la ansiedad
Un terapeuta te ofrece técnicas y estrategias prácticas para enfrentar el estrés, la ansiedad y otros desafíos emocionales. Estas habilidades tienen un impacto positivo a largo plazo.
3. Mejora de relaciones interpersonales
La terapia puede mejorar tus habilidades de comunicación y ayudarte a establecer límites saludables, lo que repercute directamente en la calidad de tus relaciones.
4. Prevención de problemas mayores
Invertir en tu salud mental ahora puede prevenir complicaciones futuras, como burnout, depresión grave o problemas de salud física relacionados con el estrés.
5. Mayor calidad de vida y bienestar emocional
El valor de sentirse en paz, con claridad mental y mejor autoestima es incalculable. La terapia contribuye directamente a un mayor bienestar general.
Un cambio de mentalidad: Inversión vs. gasto
Pensar en la terapia como una inversión en lugar de un gasto puede transformar tu perspectiva:
La terapia es una inversión en tu bienestar, que puede tener un efecto dominó en todos los ámbitos de tu vida, incluyendo el éxito laboral, la estabilidad emocional y las relaciones personales.
Reflexiones finales
Antes de decidir si el costo de la terapia es "demasiado alto", pregúntate: ¿Cuál es el valor que doy a mi salud mental y a mi felicidad? Si consideras la terapia desde esta perspectiva, verás que es una de las inversiones más significativas que puedes hacer en ti mismo.
La salud mental es tan esencial como la salud física, y merece la misma dedicación y cuidado. Si te estás preguntando si vale la pena, recuerda: el verdadero valor de la terapia se manifiesta en el cambio positivo y sostenible que genera en tu vida. "