Soy psicóloga y docente universitaria, con enfoque integrativo basado en evidencia y orientación a resultados, pero siempre desde una mirada humana, cálida y respetuosa. Como persona, me caracteriza la sensibilidad, la escucha profunda y la capacidad de acompañar sin juicio: me interesa que cada paciente se sienta seguro/a, comprendido/a y con herramientas reales para avanzar. Creo en la terapia como un espacio de claridad, autocuidado y transformación: no se trata solo de “hablar”, sino de aprender a comprender lo que te pasa, regularte emocionalmente y construir cambios sostenibles.
Como especialista, trabajo principalmente con adolescentes, jóvenes y adultos que atraviesan ansiedad, estrés, desregulación emocional, crisis vitales, autoestima baja, autocrítica intensa, duelos, problemas de relación, saturación mental, presión académica/laboral, dificultad para poner límites, y sensación de “no puedo más” o “algo en mí no está funcionando”. También acompaño procesos de autoconocimiento, fortalecimiento de identidad, propósito personal, toma de decisiones y desarrollo de habilidades socioemocionales.
Mi enfoque es integrador, con base en terapias de tercera generación (como mindfulness, aceptación y compasión), herramientas cognitivo-conductuales cuando es útil, y técnicas centradas en valores, regulación emocional y habilidades prácticas. Me interesa especialmente trabajar la autocrítica tóxica y reemplazarla por una relación interna más amable y firme; enseñar estrategias de ansiedad (manejo de rumiación, respiración, grounding, tolerancia al malestar); fortalecer autoestima desde evidencias personales y hábitos; y mejorar relaciones a través de comunicación consciente, límites y autocuidado.
En sesión, combino contención emocional con estructura. Me gusta acordar objetivos claros, entender el contexto de la persona (historia, entorno, demandas actuales), y co-crear un plan de trabajo. Suelo proponer tareas breves y realistas entre sesiones (ejercicios de observación, registros sencillos, prácticas de respiración o mindfulness, pequeñas acciones de hábitos, y preguntas de reflexión), siempre adaptadas al ritmo del paciente. Trabajo con un estilo activo: hago preguntas profundas, ordeno ideas, ayudo a identificar patrones, y traduzco lo emocional en pasos concretos.
Si te cuesta explicar lo que sientes, si te abrumas fácilmente, si tienes mucha exigencia interna o estás en una etapa de cambio, mi forma de acompañar puede ayudarte. Busco que al finalizar un proceso terapéutico la persona no solo se sienta mejor, sino que tenga herramientas para sostenerse, cuidarse, comunicarse con más claridad y tomar decisiones alineadas a sus valores.
Mi prioridad es ofrecer un espacio ético, confidencial y de respeto absoluto, donde puedas sentirte acompañado/a y a la vez impulsado/a a crecer. La terapia conmigo es un proceso de autoconocimiento, regulación emocional y construcción de bienestar con pasos concretos y compasivos.