Desde siempre he sido una persona curiosa que necesita entender cómo funcionan las cosas, pero lo que realmente me intrigaba era comprender cómo funcionamos las personas. Esa curiosidad natural por entender los comportamientos, las emociones y los procesos mentales fue lo que me llevó a estudiar Psicología.
A lo largo de más de 10 años de experiencia en el ámbito clínico con adultos, he trabajado en diferentes centros de psicología, manteniendo siempre un compromiso con la formación continua. Esta variedad de contextos y la diversidad de casos tratados me ha permitido enriquecer mi práctica tanto en lo profesional como en lo personal, desarrollando un abordaje sólido, flexible y siempre en constante aprendizaje.
Trabajo desde un enfoque humanista integrador, una perspectiva que he desarrollado a lo largo de mi formación y experiencia porque creo profundamente que cada persona es única y merece un abordaje adaptado a su singularidad.
Mi formación ha evolucionado desde la terapia cognitivo-conductual, pasando por terapia gestalt y profundizando en terapia psicodinámica, hasta especializarme en EMDR. Esta diversidad me permite combinar las herramientas más adecuadas según lo que cada persona necesita en su proceso particular.