Soy una profesional comprometida, cercana y profundamente respetuosa del mundo interno de niños, niñas y adolescentes. Me caracterizo por ofrecer una presencia cálida, segura y coherente, entendiendo que el vínculo terapéutico es el principal vehículo de cambio, especialmente cuando ha habido experiencias de trauma.
Concibo el proceso terapéutico como un espacio de resignificación donde cada niño, niña o adolescente puede elaborar lo vivido a su propio ritmo, recuperar sensación de seguridad y fortalecer sus recursos personales. Mi enfoque integra el modelo relacional, la psicoterapia basada en el apego, el juego terapéutico y perspectivas actuales sobre trauma complejo y neurodesarrollo. Esto me permite adaptar las intervenciones según la edad, etapa evolutiva y necesidades particulares de cada caso.
Trabajo de manera colaborativa con las familias y figuras significativas, orientando procesos de comprensión y ajuste parental para favorecer entornos más protectores y sensibles. También valoro profundamente el trabajo intersectorial con escuelas y otras redes comunitarias, entendiendo que muchos cambios dependen del fortalecimiento del entorno que rodea a los niños, niñas o adolescentes.