Ansiedad y ataques de pánico: cuando tu cabeza no encuentra descanso

Ansiedad y ataques de pánico: cuando tu cabeza no encuentra descanso

Qué pasa cuando la alarma suena sin que haya fuego, y por qué calmarla ayuda pero no alcanza.

Es domingo a la noche. No pasó nada grave, pero ya estás repasando la semana que viene: lo que podría salir mal, lo que te olvidaste, lo que alguien dijo hace tres días. Apagás la luz y la cabeza sigue prendida.

Eso es ansiedad: una alarma que suena aunque no haya fuego.

Cómo se siente

No es solo “estar nervioso”. Puede ser un nudo en el estómago, la mandíbula apretada, el pecho como con una faja alrededor, o despertarte de madrugada con la cabeza ya a mil. En los pensamientos aparece el “¿y si...?”: ¿y si me sale mal?, ¿y si se enojó conmigo?, ¿y si me pasa algo? Cada respuesta abre otra pregunta, y nunca llega la que te deja tranquilo.

Cuando aprieta

Hay una versión más intensa, el ataque de pánico. El corazón se acelera, falta el aire, las manos hormiguean y aparece la sensa

ción de que algo muy malo está por pasar. En general llega a su punto máximo en pocos minutos y después baja, aunque mientras dura se siente eterno. Si es la primera vez o tenés dudas, conviene que te vea un médico para descartar causas físicas. Después sí tiene sentido mirar lo emocional.

Lo que suele mantenerla encendida

Calmarla ayuda, pero no alcanza. Muchas veces lo que la sostiene es lo que hacemos para evitarla: no ir a ese lugar, chequear el celular cada cinco minutos, anticipar todo, no soltar el control. Funciona un rato. A la larga, tu mundo se achica y la alarma suena más fuerte.

Lo que se va perdiendo

La ansiedad rara vez se queda quieta. Primero te saca el sueño, después las ganas de salir, después la paciencia con la gente que querés. Decís que no a planes por las dudas, llegás cansado a todo y te preguntás por qué te enojás por cosas chicas. No es falta de voluntad: es un sistema que lleva demasiado tiempo en guardia.

Lo que no es

No es debilidad, ni exageración, ni algo que se arregla con “pensá en positivo”. Tampoco es una falla de carácter, ni quiere decir que estés loco o que te falte algo. Es una respuesta del cuerpo y de la cabeza a algo que le resulta amenazante, aunque desde afuera no se vea. Por eso las frases de ánimo no alcanzan: lo que ayuda es entender qué es esa amenaza para vos.

Por qué a veces no se va sola

Mucha gente espera a que “pase”. Y a veces pasa, hasta la próxima semana difícil. Cuando la ansiedad se repite, suele tener una lógica: aparece en ciertos momentos, con ciertas personas, frente a ciertas exigencias. Si no se entiende esa lógica, se vive como un clima que te toca, y no como algo que tiene un origen y se puede trabajar.

Qué se trabaja en terapia

No se trata solo de aprender a respirar, aunque sirve. Se trata de entender cuándo empezó, qué situaciones la disparan, qué hacés para controlarla y cuánto te cuesta. Y de probar, de a poco, otra forma de estar con lo que sentís sin que te maneje el día.

También de mirar qué dice la alarma. A veces avisa de algo que sí importa: un trabajo que te desgasta, un vínculo en el que no podés decir lo que pensás, una decisión que venís postergando. Escucharla no es obedecerla, pero tampoco es solo apagarla.

Mientras tanto

Hay cosas chicas que pueden ayudar en el momento: bajar el ritmo de la respiración, apoyar los pies en el piso y nombrar cinco cosas que ves, salir a caminar diez minutos. Sirven para atravesar el pico, no para resolver lo de fondo. Y si notás que lo único que te queda es evitar, que el sueño no mejora o que ya no disfrutás nada, es buen momento para consultar.

Cómo es empezar

Primero hacemos una videollamada para conocernos y que me cuentes qué te pasa. No hace falta llegar con todo ordenado ni saber explicarlo bien. Después vemos juntos cómo seguir. Las sesiones duran 50 minutos y están cubiertas por el secreto profesional. No puedo prometerte cuánto va a llevar, porque depende de cada historia. Lo que sí puedo decirte es que no tenés por qué seguir arreglándote solo con la alarma sonando.

Si algo de esto te resulta familiar, podés escribirme. Atiendo por videollamada o solo audio, y también caminando en la zona sur de Mar del Plata. Más información: https://manuelrosendofernandez.com.ar/ansiedad.html

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