Mírate con más ternura

Autor: Miriam Morales , 20/01/2026 (7 vista)
Emociones y sentimientos, Autoestima, Burnout, Motivación.
Mírate con más ternura

Mirarte con ternura no significa dejar de crecer. Significa dejar de lastimarte mientras lo intentas.

Hay una forma en la que te miras cuando algo no sale bien.
No es neutral.
No es justa.
Es dura.

Es una mirada que revisa errores antes que esfuerzos, que minimiza avances y amplifica fallas. Una mirada que pregunta “¿por qué no pude?” antes de reconocer “sí lo intenté”.

Y con el tiempo, esa mirada se vuelve costumbre.

Muchas personas no se dan cuenta de lo exigentes que son consigo mismas porque esa exigencia fue aprendida como una forma de sobrevivir.
Ser responsable.
No fallar.
No molestar.
Cumplir.
Aguantar.

En algún punto de tu historia, exigirte fue útil.
Te ayudó a adaptarte, a responder, a no quedarte atrás.
El problema es cuando esa estrategia sigue operando igual, incluso cuando ya te está lastimando.

Mirarte con más ternura no significa justificarlo todo ni quedarte inmóvil.
Significa cambiar el trato interno desde el cual te relacionas contigo.

Porque no es lo mismo crecer desde el castigo que crecer desde el cuidado.

💭 La autoexigencia constante no te hace más fuerte; te mantiene en alerta.

Y vivir en alerta cansa.
Mucho.

Tu cuerpo lo resiente: tensión, insomnio, cansancio persistente, dificultad para descansar sin culpa.
Tu mente también: rumiación, pensamientos de “no es suficiente”, miedo a equivocarte, dificultad para disfrutar lo logrado.

Y aun así, sigues empujándote.

Como si descansar fuera rendirse.
Como si bajar la guardia fuera peligroso.
Como si necesitar apoyo significara fallar.

Mirarte con ternura es empezar a notar eso… sin atacarte por notarlo.

Es entender que no todo lo que hoy te exige viene del presente; muchas voces vienen del pasado.
Voces que quizá aprendiste a internalizar para no perder amor, aprobación o estabilidad.

🌱 La ternura no borra la responsabilidad; la humaniza.

Te permite decir:
“Hoy no puedo igual que ayer.”
“Estoy cansado/a y eso no me hace menos.”
“Puedo querer mejorar sin odiarme en el proceso.”

Cuando empiezas a tratarte con más amabilidad, algo cambia:
el error deja de ser una amenaza
y se vuelve información.

El descanso deja de ser culpa
y se vuelve necesidad legítima.

La emoción deja de ser un estorbo
y se vuelve una señal.

Muchas personas llegan a terapia no porque “no puedan”, sino porque ya no quieren seguir tratándose mal para poder.

Y ese es un punto importante:
👉 no necesitas estar al límite para merecer cuidado.

🧠 Un ejercicio terapéutico de reconexión interna

Este ejercicio no es para “sentirte bien”, sino para empezar a escucharte distinto.

1️⃣ Detén el automático

Cuando notes que te hablas con dureza, no intentes cambiar el pensamiento de inmediato.
Solo nómbralo:
“Me estoy hablando desde la exigencia.”

Nombrar ya es una forma de ternura.

2️⃣ Cambia la postura corporal

Coloca una mano en el pecho o en el abdomen.
Respira lento, profundo, tres veces.
Tu sistema nervioso necesita señales físicas de seguridad, no solo palabras.

3️⃣ Reformula la voz interna

Pregúntate con honestidad:
👉 ¿Esto que me estoy diciendo me ayuda… o solo me castiga?

Luego escribe una versión más amable y realista:
“No fue perfecto, pero fue suficiente.”
“Estoy cansado/a porque he dado mucho.”
“Puedo aprender sin atacarme.”

4️⃣ Sostén la frase durante el día

No como mantra mágico, sino como recordatorio.
Cada vez que vuelvas a exigirte, regresa a esa frase.

✨ Algo importante para recordar

La forma en la que te tratas a ti mismo/a se convierte, con el tiempo, en tu hogar interno.
Y nadie puede descansar en un lugar donde siempre está siendo juzgado.

La terapia es un espacio donde puedes aprender a mirarte con más claridad,
a entender por qué eres tan duro/a contigo
y a construir una relación interna más segura, más compasiva y más honesta.

No se trata de cambiar quién eres.
Se trata de dejar de pelearte contigo para poder estar mejor.

Si sientes que llevas tiempo exigiéndote más de lo que tu energía permite,
si el cansancio emocional ya se nota,
o si quieres aprender a tratarte con más respeto interno,

🌿 Agenda tu sesión.

No para “arreglarte”,
sino para acompañarte a mirarte con más ternura.

El artículo ya recibió “me gusta”