¿Y si la ansiedad no fuera tu enemiga? Descubre un enfoque humano e innovador para transformar el ruido mental en calma, donde la terapia no termina al salir del consultorio. Un viaje desde el caos hacia el bienestar acompañado.
La Ansiedad no es el Enemigo: Un Viaje desde el Caos hacia la Calma Creativa
Muchos de los pacientes que llegan a mi consulta lo hacen con una petición urgente: "Por favor, haz que esta ansiedad desaparezca". La describen como un nudo en la garganta, una presión en el pecho o un ruido incesante que no les permite dormir, trabajar o disfrutar de sus seres queridos. Como psicóloga, mi primera misión es decirte algo que suele sorprender: la ansiedad no es tu enemiga. En realidad, es una alarma de tu cuerpo, un mecanismo de defensa que se ha quedado "encendido" o descalibrado, intentando protegerte de peligros que a veces solo existen en nuestra mente o en nuestras heridas del pasado.
Mi trayectoria, formada en la Universidad Rafael Urdaneta en Venezuela y consolidada con la revalidación en la Universidad de Chile, me ha permitido entender que la salud mental no conoce fronteras, pero sí requiere un lenguaje universal: la empatía. A lo largo de mi carrera y mi especialización en Intervención en Salud Mental por la Universidad del Zulia, he comprendido que tratar la ansiedad no es una batalla, sino un proceso de negociación y entendimiento.
A menudo, comparo el proceso terapéutico con una de mis aficiones personales: el dibujo. Cuando nos enfrentamos a un lienzo en blanco o a un boceto que parece no tener forma, podemos sentir frustración. La ansiedad es ese trazo desordenado que parece arruinar el cuadro. Sin embargo, en terapia aprendemos que no necesitamos borrar el trazo con violencia, sino integrarlo, darle sombras, luces y perspectiva hasta que se convierta en parte de una obra con sentido.
Mi enfoque es profundamente humano y empático. Creo que la rigidez de los manuales clínicos debe suavizarse con la calidez del vínculo terapéutico. El estudio constante —otra de mis grandes pasiones— me permite ofrecerte las herramientas científicas más actualizadas, pero mi intuición y mi amor por los pequeños detalles (como la paciencia que requiere cocinar unas galletas perfectas o la calma de un paseo con mi mascota) son los que me permiten conectar con tu historia real, con tus miedos de cada día.
Una de las críticas más comunes a la terapia tradicional es la sensación de soledad que siente el paciente una vez que se cierra la puerta del consultorio o se apaga la cámara de la videollamada. ¿Qué pasa cuando el ataque de ansiedad ocurre un martes a las diez de la noche? ¿Qué sucede cuando recibes esa noticia que te desestabiliza un viernes por la tarde?
Aquí es donde mi propuesta se vuelve innovadora. Considero que el cambio real ocurre en el "mundo exterior", en tu rutina diaria. Por ello, mi metodología incluye un acompañamiento post-sesión. No soy solo tu psicóloga durante los 50 minutos de consulta; soy una guía que mantiene canales de comunicación abiertos para que te sientas sostenido en los momentos críticos. Esta presencia genuina ayuda a que las herramientas que aprendemos en sesión se apliquen de forma efectiva, reduciendo la incertidumbre y fortaleciendo tu confianza en el proceso.
Gracias a mi diplomado en la Universidad del Zulia, utilizo técnicas de intervención basadas en la evidencia que nos ayudan a identificar de dónde viene ese "ruido" ansioso. ¿Es un trauma no resuelto? ¿Es una autoexigencia desmedida? ¿O es simplemente que has olvidado cómo cuidarte? Trabajamos en:
Psicoeducación: Entender qué le pasa a tu sistema nervioso cuando se activa la ansiedad.
Gestión Emocional: Aprender a sentir sin desbordarse.
Mindfulness y Acción: Recuperar el placer de las actividades simples, como pasear, observar o crear.
Sanar de la ansiedad no significa que nunca más volverás a sentir miedo. Significa que, cuando el miedo aparezca, sabrás exactamente qué hacer con él. Sabrás que tienes las herramientas para calmar tu mente y que tienes a una profesional que te acompaña no solo con ciencia, sino con humanidad.
Te invito a que juntos redibujemos tu historia. La psicoterapia conmigo es un compromiso mutuo; es un espacio donde tu bienestar es la prioridad absoluta y donde cada paso, por pequeño que sea, se celebra. Porque al final del día, todos buscamos lo mismo: la paz de poder disfrutar de un paseo, de un buen libro o de una conversación sin que la sombra de la ansiedad empañe el momento.