Mi enfoque es analítico profundo. Trabajo a partir de la palabra del paciente: escucho, dialogo y devuelvo aquello que necesita integrar de sí para sufrir menos y abordar sus problemáticas.
Cuento con buenos resultados clínicos en el trabajo con hombres de entre 20 y 50 años, especialmente en cuadros de ataque de pánico, impotencia sexual, dificultades para tomar la palabra, hacerse respetar y establecer vínculos con mujeres. Atiendo con frecuencia a profesionales —abogados, arquitectos— y a personas dedicadas a la venta.
Asimismo, obtengo buenos resultados en el tratamiento de mujeres de entre 30 y 40 años, en problemáticas vinculadas a la maternidad, la profesión y la crianza de los hijos, así como en pacientes mayores de 60 años.
Soy autor de un libro sobre el duelo y me encuentro trabajando en otros tres proyectos editoriales.