Ofrezco un espacio de escucha cálido, respetuoso y sin juicios, donde cada paciente pueda sentirse alojado en su singularidad. Considero fundamental construir un vínculo terapéutico basado en la confianza, que permita la puesta en palabras de aquello que genera malestar y sufrimiento psíquico.
Mi enfoque es psicoanalítico y se orienta a favorecer la elaboración de los conflictos emocionales, lo cual contribuye al alivio de los síntomas y a una mayor comprensión de la propia experiencia subjetiva. A lo largo del proceso terapéutico, brindo orientación y herramientas que acompañan a cada paciente, con el objetivo de promover el bienestar emocional y el fortalecimiento de recursos personales.
En el trabajo con niños, utilizo el juego como vía privilegiada de expresión, a través del cual es posible simbolizar y elaborar situaciones dolorosas. Desde allí, contengo el malestar, acompaño los procesos emocionales y trabajo en la búsqueda de herramientas que ayuden a aliviarlo, siempre considerando el contexto familiar y escolar.