Como profesional, trabajo desde un enfoque cognitivo-conductual (TCC) y dialéctico-conductual (DBT), priorizando intervenciones basadas en evidencia científica.
Me especializo en el abordaje de trastornos de la conducta alimentaria, depresión, ansiedad, desregulación emocional, conductas autolesivas e ideación o intentos de autoeliminación, así como en el acompañamiento de personas que atraviesan crisis emocionales intensas.
Como persona, ofrezco un espacio terapéutico empático, validante y seguro, donde el objetivo no es juzgar sino comprender, acompañar y trabajar en conjunto. Considero fundamental construir una alianza terapéutica sólida, adaptando el tratamiento a las necesidades y tiempos de cada paciente.
Mi forma de trabajo se centra en el desarrollo de habilidades para la regulación emocional, el manejo de impulsos, la prevención de recaídas y la mejora de la calidad de vida, promoviendo cambios sostenibles en el tiempo.