Experiencia:
3 años
Idioma:
ES
Certificados:
1
Solicitó:
Administración
Distrito:
Comuna 6
En línea:
$ 34.000
En persona:
$ 39.000
Duración:
50 min.
En línea:
$ 34.000
En persona:
$ 39.000
Duración:
60 min.
Dirección Avenida Gaona
Distrito Comuna 6, Caballito
Me considero una persona reflexiva, curiosa y comprometida con el trabajo clínico. Como psicólogo y psicoanalista, me interesa escuchar a cada paciente en su singularidad, más allá de diagnósticos o etiquetas. Trabajo desde una orientación psicoanalítica de base freudiana y lacaniana, lo que implica prestar especial atención a la palabra, a los vínculos, al deseo y a los conflictos inconscientes que muchas veces se expresan en el malestar cotidiano. Acompaño procesos tanto de adolescentes como de adultos, con una mirada que integra la clínica contemporánea —ansiedad, angustia, dificultades vinculares, problemáticas del lazo social— sin perder profundidad ni rigor. Mi objetivo es ofrecer un espacio de escucha serio, respetuoso y clínicamente sólido, donde cada persona pueda construir algo propio sobre su sufrimiento.
La terapia conmigo es un espacio de diálogo, escucha y reflexión, donde cada persona puede hablar con libertad sobre lo que le pasa. No trabajo desde fórmulas prefijadas ni soluciones rápidas, sino que acompaño a cada paciente en un proceso que se va construyendo sesión a sesión, a partir de su historia, sus palabras y sus experiencias actuales. En las primeras entrevistas nos detenemos especialmente en comprender el motivo de consulta, el momento de vida que atraviesa la persona y aquello que la llevó a pedir ayuda. A partir de allí, el trabajo terapéutico busca ir dando sentido al malestar, reconocer patrones que se repiten y abrir la posibilidad de cambios más profundos y duraderos. Mi forma de trabajar es cercana, respetuosa y comprometida, siempre cuidando el ritmo y la singularidad de cada paciente.
La psicoterapia me ha cambiado profundamente en mi forma de escucharme, de relacionarme con los demás y de comprender el sufrimiento humano. Me permitió reconocer mis propios límites, mis conflictos y mis modos de estar en el mundo, y a partir de eso desarrollar una mirada más empática y menos apresurada sobre las personas. También me enseñó que no todo se resuelve rápido ni de manera lineal, y que muchas veces lo más valioso es poder poner en palabras lo que duele, lo que se repite o lo que no se entiende. Esa experiencia personal es una parte fundamental de cómo trabajo hoy con mis pacientes: desde una escucha respetuosa, sin juicios, y con profundo cuidado por la singularidad de cada historia.
No hay síntomas sin historia, Ni recetas ni etiquetas: una escucha para cada sujeto
Graduado de Universidad Kennedy, Posgrado en Psicología Clinica en Causa Clinica (En Curso) Supervisiones